El StaRUG ofrece a las empresas en crisis la posibilidad de reestructurarse sin procedimiento de insolvencia. Descubra cómo funciona el plan de reestructuración, qué requisitos se aplican y qué errores deben evitarse.
Tabla de contenidos
- Reestructuración fuera de la insolvencia: el plan de reestructuración en la práctica
- Contexto: la laguna en el derecho alemán de reestructuración
- Requisitos: ¿cuándo entra en consideración el plan de reestructuración?
- Insolvencia inminente
- Capacidad de reestructuración
- Estructura y contenido del plan de reestructuración
- La parte descriptiva
- La parte dispositiva
- Formación de grupos
- Votación y confirmación del plan
- Procedimiento de votación
- Imposición forzosa intergrupal (Cross-Class Cram-Down)
- Confirmación judicial del plan
- Instrumentos complementarios
- Orden de estabilización (moratoria)
- Moderación del saneamiento
- Comparación con el plan de insolvencia
- Calendario práctico de una reestructuración StaRUG
- Factores de éxito y errores frecuentes
- Factores de éxito
- Errores frecuentes
- El papel del delegado de reestructuración
- Conclusión
Reestructuración fuera de la insolvencia: el plan de reestructuración en la práctica
Desde el 1 de enero de 2021, las empresas alemanas disponen con el Unternehmensstabilisierungs- und -restrukturierungsgesetz (StaRUG) de un instrumento que cierra una laguna fundamental en el derecho alemán de reestructuración: la posibilidad de lograr una reestructuración vinculante fuera del procedimiento de insolvencia. La pieza central de este marco es el plan de reestructuración. Pero, ¿cómo funciona este procedimiento en la práctica y para qué empresas es adecuado?
Contexto: la laguna en el derecho alemán de reestructuración
Antes del StaRUG, las empresas en crisis se enfrentaban esencialmente a dos opciones: o bien se lograba una reestructuración consensuada con todos los acreedores -- lo que en la práctica frecuentemente fracasaba por la resistencia de participantes individuales (los llamados perturbadores del acuerdo) -- o bien la empresa debía acudir al procedimiento de insolvencia. El StaRUG transpone la Directiva Europea de Reestructuración (UE) 2019/1023 y crea una tercera vía: una reestructuración con apoyo judicial que puede imponerse incluso contra la voluntad de grupos individuales de acreedores.
Requisitos: ¿cuándo entra en consideración el plan de reestructuración?
Insolvencia inminente
El requisito central de acceso es la insolvencia inminente en el sentido del § 18 InsO. La empresa debe previsiblemente no estar en condiciones de cumplir sus obligaciones de pago al vencimiento. Se aplica un período de pronóstico de 24 meses como regla general.
Importante: El procedimiento no está disponible cuando ya se ha producido la insolvencia (§ 17 InsO) o el sobreendeudamiento (§ 19 InsO). En estos casos se activa la obligación de solicitar la insolvencia, y el administrador debe presentar la solicitud dentro de los plazos legales.
Capacidad de reestructuración
Además de la insolvencia inminente, la empresa debe ser apta para la reestructuración. Esto significa:
- El modelo de negocio debe ser fundamentalmente viable
- La crisis debe ser superable mediante las medidas previstas en el plan
- No debe existir ningún motivo de insolvencia en el sentido de los §§ 17, 19 InsO
Estructura y contenido del plan de reestructuración
La parte descriptiva
El plan de reestructuración consta de una parte descriptiva y una parte dispositiva (§ 5 StaRUG). La parte descriptiva contiene:
- Una descripción de las causas de la crisis y de la situación económica de la empresa
- La presentación del concepto de reestructuración con las medidas previstas
- Una comparación de la satisfacción de los acreedores en el plan con la satisfacción sin el plan (el cálculo comparativo)
- Un pronóstico de continuidad que demuestre que la empresa volverá a ser sosteniblemente viable tras la ejecución del plan
La parte dispositiva
La parte dispositiva define las intervenciones concretas en derechos:
- Reducciones de créditos (haircuts)
- Moratorias y prórrogas de vencimiento
- Conversión de deuda en capital (debt-equity swap)
- Modificación de derechos de garantía
- Intervenciones en los derechos de participación y de socio de los accionistas
Formación de grupos
Los acreedores afectados por las disposiciones del plan se dividen en grupos (§ 9 StaRUG). La formación de grupos debe ser adecuada y no puede ser arbitraria. Los grupos típicos son:
- Acreedores con garantía (acreedores garantizados)
- Acreedores quirografarios
- Acreedores subordinados
- Titulares de participaciones (cuando sus derechos se vean afectados)
Dentro de cada grupo, todos los miembros deben ser tratados por igual (principio de igualdad de trato).
Votación y confirmación del plan
Procedimiento de votación
La votación sobre el plan de reestructuración se realiza dentro de los grupos formados. En cada grupo, una mayoría de tres cuartos de los derechos de voto debe aprobar el plan (§ 25 StaRUG). Los derechos de voto se determinan en principio según el importe de los créditos.
Imposición forzosa intergrupal (Cross-Class Cram-Down)
Un instrumento central del StaRUG es la denominada imposición forzosa intergrupal (Cross-Class Cram-Down, § 26 StaRUG). Si un grupo no aprueba el plan, el consentimiento faltante puede ser sustituido por el tribunal bajo determinadas condiciones:
- La mayoría de los grupos ha aprobado
- El grupo disidente no queda en peor situación que sin el plan (prohibición de empeoramiento)
- Los miembros del grupo disidente participan adecuadamente en el valor económico distribuido sobre la base del plan
Confirmación judicial del plan
La confirmación del plan por el tribunal de reestructuración (§ 60 StaRUG) confiere al plan su efecto vinculante. El tribunal examina:
- El cumplimiento de los requisitos procedimentales
- La exactitud del cálculo comparativo
- La inexistencia de motivos de denegación (en particular, el empeoramiento de la posición de los acreedores)
Instrumentos complementarios
Orden de estabilización (moratoria)
El tribunal de reestructuración puede, a instancia de parte, dictar una orden de estabilización (§§ 49 ff. StaRUG). Esta produce los siguientes efectos:
- Suspensión de ejecuciones contra la empresa
- Suspensión de la realización de garantías
- Duración: inicialmente hasta tres meses, prorrogable hasta ocho meses
La moratoria proporciona a la empresa el respiro necesario para preparar el plan de reestructuración y negociar con los acreedores.
Moderación del saneamiento
Para los casos en que una solución consensuada aún parece posible, el StaRUG ofrece la moderación del saneamiento (§§ 94 ff. StaRUG). El tribunal designa a un moderador de saneamiento que media entre el deudor y los acreedores. Este instrumento es especialmente adecuado para:
- Empresas con un número manejable de acreedores
- Situaciones en las que existe una disposición básica al acuerdo
- Crisis en fase temprana donde aún existe margen de negociación
Comparación con el plan de insolvencia
| Criterio | Plan de reestructuración (StaRUG) | Plan de insolvencia (InsO) |
|---|---|---|
| Acceso | Insolvencia inminente | Insolvencia/sobreendeudamiento |
| Publicidad | En principio confidencial | Procedimiento público |
| Estigma | Bajo | Significativo |
| Ámbito de acreedores | Selectivo (solo acreedores afectados) | Todos los acreedores |
| Derechos laborales | No modificables | Modificables de forma limitada |
| Duración | 3 a 6 meses (típico) | 6 a 18 meses (típico) |
Calendario práctico de una reestructuración StaRUG
Un proceso típico se estructura en las siguientes fases:
- Fase 1 (semanas 1 a 4): Análisis de la crisis, elaboración del concepto de reestructuración, notificación del proyecto de reestructuración al tribunal
- Fase 2 (semanas 5 a 12): Elaboración del plan de reestructuración, conversaciones informales con acreedores, solicitud de orden de estabilización en su caso
- Fase 3 (semanas 13 a 18): Presentación formal del plan, votación en grupos de acreedores, confirmación judicial del plan
- Fase 4 (a partir de la semana 19): Ejecución de las medidas del plan, seguimiento
Factores de éxito y errores frecuentes
Factores de éxito
- Notificación temprana: Cuanto antes se inicie el proyecto de reestructuración, mayor será el margen de actuación
- Asesoramiento profesional: La participación de asesores de reestructuración experimentados y abogados especializados es imprescindible
- Comunicación transparente: Una comunicación abierta con los acreedores fomenta la disposición al consentimiento
- Concepto sólido: El plan de reestructuración debe basarse en supuestos realistas y en un modelo de negocio viable
Errores frecuentes
- Actuar demasiado tarde: Si la insolvencia ya se ha producido, el acceso al procedimiento StaRUG está cerrado
- Cálculo comparativo insuficiente: Un cálculo comparativo erróneo o no transparente conduce a la denegación de la confirmación del plan
- Formación incorrecta de grupos: Si los acreedores no se agrupan adecuadamente, esto puede poner en peligro todo el plan
- Liquidez insuficiente: Sin liquidez suficiente para la duración del procedimiento, la reestructuración fracasará
El papel del delegado de reestructuración
El tribunal puede designar un delegado de reestructuración (§§ 73 ff. StaRUG). Su función es velar por los intereses de los acreedores y supervisar el procedimiento. La designación es obligatoria cuando:
- se dicta una orden de estabilización
- se ven afectados derechos de consumidores o pymes
- se solicita una imposición forzosa intergrupal
Conclusión
El plan de reestructuración conforme al StaRUG es un instrumento poderoso para empresas en crisis, siempre que se utilice de manera oportuna y profesional. Permite una reestructuración confidencial y libre de estigma que puede imponerse incluso frente a acreedores individuales renuentes. La clave del éxito reside en la detección temprana de la crisis, un concepto de reestructuración sólido y el acompañamiento profesional por asesores experimentados.
En compleneo contamos con una amplia experiencia en el acompañamiento de reestructuraciones, tanto en el marco del StaRUG como en procedimientos de insolvencia clásicos. Le acompañamos desde el primer análisis de la crisis, pasando por la elaboración del plan, hasta su implementación exitosa. Contáctenos para una valoración inicial confidencial.