La deducción por inversión conforme al § 7g EStG permite a las empresas anticipar fiscalmente las inversiones previstas. Explicamos los requisitos y mostramos cómo utilizar este instrumento de forma óptima.
Tabla de contenidos
- La deducción por inversión como instrumento de planificación
- Requisitos
- Empresas beneficiarias
- Activos beneficiarios
- Importe y cálculo
- Importe máximo de la deducción
- Interacción con la amortización especial
- Ejemplo práctico
- Riesgos y reversión
- Plazo de inversión de tres años
- Cambio de uso
- Uso estratégico
- Gestión del beneficio
- Emprendedores
- Conclusión
La deducción por inversión como instrumento de planificación
La deducción por inversión (IAB) conforme al § 7g EStG es uno de los instrumentos más eficaces de planificación fiscal para pequeñas y medianas empresas. Permite deducir del beneficio hasta el 50 por ciento de los costes de adquisición o fabricación previstos, incluso antes de realizar la inversión.
Requisitos
Empresas beneficiarias
El IAB está disponible para contribuyentes cuyo beneficio en el año de constitución no supere los 200.000 euros. Este umbral de beneficio se aplica de manera uniforme a todas las categorías de ingresos y formas jurídicas.
Activos beneficiarios
El IAB puede constituirse para la adquisición prevista de bienes muebles del activo fijo. El bien debe adquirirse en los tres años siguientes y utilizarse casi exclusivamente con fines empresariales (uso privado inferior al diez por ciento).
Importe y cálculo
Importe máximo de la deducción
El IAB asciende hasta el 50 por ciento de los costes de adquisición previstos. El límite máximo es de 200.000 euros por empresa para todos los IAB constituidos y aún no revertidos.
Interacción con la amortización especial
Además del IAB, en el año de adquisición pueden aplicarse amortizaciones especiales de hasta el 40 por ciento conforme al § 7g Abs. 5 EStG. La amortización ordinaria se aplica de forma paralela.
Ejemplo práctico
Un empresario planea adquirir un vehículo comercial por 60.000 euros netos en 2026. En 2025 puede aplicar un IAB de 30.000 euros como deducción del beneficio. Con un tipo impositivo personal del 42 por ciento, esto supone un ahorro fiscal inmediato de aproximadamente 12.600 euros.
Riesgos y reversión
Plazo de inversión de tres años
Si la inversión no se realiza en el plazo de tres años, el IAB debe revertirse. Esto conlleva pagos adicionales de impuestos e intereses conforme al § 233a AO.
Cambio de uso
Si el bien se enajena dentro del plazo de tres años o el uso empresarial cae por debajo del 90 por ciento, el IAB también debe revertirse.
Uso estratégico
Gestión del beneficio
El IAB es ideal para la gestión activa del beneficio. En años especialmente rentables, las inversiones previstas pueden adelantarse para suavizar la carga fiscal.
Emprendedores
Los emprendedores también pueden utilizar el IAB, siempre que la intención de inversión sea creíble. Esto puede mejorar significativamente la liquidez durante la fase crítica de inicio.
Conclusión
La deducción por inversión es un instrumento poderoso de planificación fiscal. Su uso efectivo requiere una planificación anticipada y una documentación cuidadosa. Nuestros asesores fiscales en compleneo le ayudan a integrar el IAB de forma óptima en su planificación de inversiones y fiscal.